Técnica Metamórfica

¿Qué es la técnica metamórfica?

 
La vida es creación, y de la creación surge el movimiento: el movimiento es cambio, y es la fuerza vital la que sustenta este cambio dentro de los diversos ciclos de la existencia, ya se trate de una planta, un animal o un ser humano. "La vida es la gran sanadora".

Durante nuestro embarazo, entre la concepción y el nacimiento, se van estableciendo nuestras estructuras físicas, mentales y emocionales. A partir del nacimiento, nuestra vida se va a ver muy condicionada por este periodo prenatal. Y es con la técnica "metamórfica" la que nos va a conectar con esos nueve meses vividos en el vientre materno, permitiendo que la energía vuelva a fluir libremente y se produzca la transformación o "metamorfosis" de nuestra vida.

Fue desarrollada por Robert Sant John, naturópata y reflexólogo, que descubrió esta técnica primero viendo los resultados que obtenía con niños con Síndrome de Down, para luego ampliar a los demás niños y adultos por su poder curativo. Esta basada en la reflexología y actúa a través de la estimulación de zonas reflejas de la columna situadas en pies, manos y cabeza.

¿En qué se basa?

 
La Técnica Metamórfica se encuadra dentro de lo que llamamos Medicina Holística, la cual considera a la persona como una unidad viviente integrada y no como un conjunto de partes, es decir, el cuerpo, la mente y las emociones son algo inseparable en el individuo.

Por ello es muy importante no pretender incidir en un síntoma o un problema físico concreto, ya que esta técnica actúa sobre el conjunto de la persona, relajándola física y metalmente y equilibrándola emocionalmente.

Los principios que debe cumplir un terapeuta son: no intención, no implicación y desapego. También requiere una actitud relajada, receptiva e intuitiva.


¿En qué consiste una sesión?


Es a través de un suave masaje parecido a una caricia en las zonas reflejas de la columna situadas en pies, manos y cabeza.

Los pies son nuestras raíces, nuestro vínculo con la tierra, los que nos mantienen en equilibrio y actúan como puente entre las cosas más mundanas de nuestro ser y nuestros impulsos espirituales e intelectuales. Los pies forman parte del Centro del Movimiento junto con las piernas y la zona pélvica.

 
Las manos forman parte del Centro de la Acción que va desde la columna vertebral, pasando por hombros, brazos hasta llegar a las manos. Con ellas expresamos nuestro papel en el mundo. Actuando sobre ellas nos impulsa a liberar nuestra capacidad de acción dentro del movimiento de cambio y a expresar nuestros sentimientos.

Y la cabeza es el Centro de Planificación, pensamos nuestras acciones antes de llevarlas a cabo. Al actuar sobre la cabeza ayudamos a liberar la capacidad de razonar, tomar iniciativas y gobernar nuestra vida.

La sesión se le puede realizar a la persona estando sentada o tumbada en una camilla. Tiene una duración aproximada de 50 minutos a 1 hora.

Es una suave caricia, que favorece el proceso de autocuración y nos ayuda a reconectar con nuestro interior para recobrar la paz y el bienestar. 

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